Decisión ocurre luego de que la economía cayera 2,8% en marzo por los efectos del terremoto, y un aumento de 0,5% en el IPC de abril.
En línea con el grueso de las expectativas del mercado, el Consejo del Banco Central mantuvo la tasa de interés por décimo mes consecutivo en su actual mínimo histórico de 0,5%, pero dejó abierta la puerta a una inminente alza.
"El Consejo considera que se acerca el momento de iniciar el proceso de normalización de la política monetaria", aseguró en el comunicado de la Reunión de mayo.
La decisión del instituto emisor ocurre tras la caída de 2,8% que anotó la economía en marzo, ante los efectos del terremoto sobre el aparato productivo. Sin embargo, los pronósticos ya apuntan a un leve crecimiento que recogería el Imacec de abril, de acuerdo a la Encuesta de Expectativas Económicas publicada el martes por el ente rector. "Los efectos inmediatos del terremoto fueron mayores que los previstos. Los indicadores de demanda, en tanto, muestran un dinamismo superior al contemplado en el Informe de marzo. Las condiciones crediticias han continuado normalizándose. El desempleo ha seguido disminuyendo", dijo la autoridad.
Respecto al alza de 0,5% del IPC de abril, la entidad que preside José De Gregorio, expresó que este resultado "tuvo un aumento algo menor que el previsto por el mercado y las expectativas privadas de inflación a plazos más largos son congruentes con el escenario base del IPoM".
En el ámbito externo, el Central precisó que "la elevada volatilidad en los mercados ha sido mitigada por los anuncios fiscales y de apoyo financiero en Europa. Las perspectivas de crecimiento global siguen siendo favorables, pero los efectos de las turbulencias financieras recientes sobre la actividad mundial son aún inciertos. Los precios del cobre y del petróleo han disminuido, pero se mantienen en niveles históricamente altos".
http://www.latercera.com/contenido/655_259351_9.shtml

25 de mayo de 2010 a las 20:34
la clase media siempre es la mas perjudicada
30 de mayo de 2010 a las 7:12
Por qué (indicar argumentos, no lamentarse por lamentarse).